Notas

Edición Nº 36 - Revista Solo Chicos -Guía para padres-.

Mañana empezás jardín

En el primer día de jardín de infantes el niño se introduce al mundo de sus iguales (otros chicos) y da entrada
en su vida a la maestra. Comienza una nueva etapa de socialización. Esto les acarrea múltiples emociones encontradas: alegría, entusiasmo, pero que pueden estar acompañadas a su vez por miedo, llantos, gritos,
quejas. Todas esas manifestaciones posibles integran el proceso de la adaptación. Ante esta situación algunos padres se desorientan, se sienten culpables al tener que dejar a sus hijos en el jardín, pensando que los abandonan, viviéndolo con gran angustia. Es relevante para esta etapa que los padres conozcan las características del jardín, sepan quiénes son las docentes, cuáles son las propuestas y actividades que organiza la institución. Para ello deben acercarse al jardín evitando que la elección solo se circunscriba a la cercanía de sus hogares
o por recomendaciones, desconociendo la modalidad desplegada por el establecimiento. Esto ayudaría a sentirse más seguros del lugar adonde envían a sus hijos y se evitaría a la vez, que la educación esperada por los padres entre en contradicción con la del lugar. Pues puede ocurrir que el niño perciba la disconformidad de sus papás
y tal vez no quiera ir. Asimismo, se sugiere que los padres le cuenten de qué se trata el jardín, cuáles son sus características, cómo van a ir vestidos, que sepan que tendrán una "seño". Esto les va a permitir a los chicos
tener una aproximación con lo que se van a encontrar; disminuyendo los niveles de desconcierto y ansiedad
en los primeros días de clases. El período de adaptación en el niño no es lineal, puede haber avances y regresiones. Los padres en este proceso deben acompañar a sus hijos escuchándolos, hablando y jugando
con ellos, tratando de comprender lo que les pasa, intentando captar cuáles son sus códigos. Por otra parte
se debe considerar que a veces los papás sienten como erróneas algunas dicisiones que toman para sus hijos, pero también es posicionamiento en la cual se ubican las mujeres y los hombres para ejercer su paternidad o maternidad. Si lo pensamos de esta manera los padres se sentirían aliviados con sus decisiones, limitando las sensaciones de culpa. Comenzar el jardín implica inevitables cambios, desprendimientos, siendo una nueva
etapa para toda la familia. Se recomienda que los padres entren en contacto con este mundo nuevo que están transitando sus hijos. Hablar con la maestra, conocer las actividades que realiza su hijo, qué es lo que le gusta
y lo qué no. En algunos casos el proceso de adaptación se complica y en esos momentos se debería evaluar la posibilidad de buscar un asesoramiento psicológico para discernir si es conveniente un tratamiento para el chico y/o un espacio para trabajar con los padres facilitando herramientas para ayudar a sus hijos a desarrollarse,
a vivir en comunidad.


Romina Raglioni
Psicóloga y Profesora de Psicología / Mat. 5662