Notas

Edición Nº 37 - Revista Solo Chicos -Guía para padres-.

Auxilio para mamás:

¿Cómo elegir a la persona que nos ayude en casa?

El mito de que el bebé viene con un pan bajo el brazo, tal vez tenga la función de dar a entender que cualquier problema que surja a partir de su llegada, con confianza y buenas decisiones se irá resolviendo. Lo cierto, es que somos los adultos los que debemos ir solucionando situaciones, buscando ayuda y adaptándonos a los cambios que implica la llegada de un nuevo integrante en la familia.

Los quehaceres del hogar, el cuidado del bebé o de un abuelo, el acompañamiento a los otros niños de la familia, y ni que hablar, la vuelta al trabajo de la mamá, exige en muchas ocasiones pensar en una ayuda externa. Esa búsqueda, casi siempre, comienza con recomendaciones de familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, pero a veces, esos canales se agotan y empieza a ser una pesadilla encontrar a la persona de confianza que ayude con las tareas de la casa.

Para ello, en la actualidad existen consultoras de recursos humanos dedicadas a la búsqueda y selección de personal para el hogar que se encargan de entrevistar candidatas, chequear sus referencias y experiencias de sus anteriores trabajos, registrar la relación laboral, efectuar el examen psicotécnico, realizar el informe socio ambiental, en fin, una batería de información que se le brinda a la familia para saber más sobre la persona que va a ingresar a su hogar.

De todas formas, a la hora de seleccionar a esa persona, ya sea para quehaceres domésticos o asistencia a personas, es importante tener definido de antemano qué tipo de ayuda se necesita y tratar de transmitirlo muy claramente. Estos son algunos tips a tener en cuenta a la hora de la entrevista.

Es conveniente informarse sobre:

- Experiencia en trabajos anteriores.
- Referencias de empleadores.
- Estabilidad de sus trabajos anteriores.
- Orientación a las relaciones con niños o persona mayor (en caso de que ese sea su trabajo).
- Pretensiones económicas.
- Aspiraciones personales y expectativas laborales.
- Cercanía al trabajo, líneas de transporte de fácil acceso o movilidad propia.
- Flexibilidad horaria en caso que sea una exigencia del empleador.
- Situación familiar.
- Problemas de salud.
- Saber si cuenta con algún beneficio social que le impida registrar su relación laboral.

Llegar a un acuerdo claro antes de establecer la relación laboral, será propicio para ambas partes.
Buena suerte.


Lic. Valeria Medici y Lic. Natalia Prarizzi
Titulares de Consultora Vínculos RRHH