Notas

Edición Nº 39 - Revista Solo Chicos -Guía para padres-.

Madres

Nuestros hijos quieren madres "perfectas", sin importar el físico, ellos nos quieren seguras, sin dudas, llenas
de sabiduría con respuesta a todas sus preguntas, con conocimientos extras, con tiempos eternos, disponibilidad absoluta, sonrisa en los labios y paciencia infinita, sin reclamos, ni enojos, entre otras cosas.
Nosotras por nuestro lado deseamos hijos felices, pero también inteligentes, sin dificultades escolares ni sociales, con buen humor, comprensivos, atentos, educados, solidarios y compañeros. Y emprendemos la maternidad con nuestros deseos a cuestas creyendo que hay una forma, un método, un sistema, para lograr cumplir el objetivo, que solo nos falta entrenamiento, organización, conferencias, charlas, escuchamos a todas las mujeres que nos cuentan "su forma", "como logran que…". Creemos, tal vez, que ese saber está en algún lado, que solo nos falta estudiar bien la materia para poder dar el examen. Y en el medio de la búsqueda y preocupación que a veces tarda meses y en otros casos años, aparece "la verdad". Lo que nos muestra las diferencias entre lo posible y lo real, lo recomendable y lo deseable. que a otro, "eso" le sirve, pero que en esa casa es imposible. Que no todo pasa por acostar a los chicos a las 21.00, si en el medio se perdieron la posibilidad de una guerra de almohadas entre hermanos, o de darle un beso al papá que llegó más tarde de trabajar. Que un abrazo y un mimo "en la cama grande" son más reconfortantes que la comida caliente en el invierno. Que poder hacer "cucharita" con ellos una noche cualquiera en su cama, no le arruina el Edipo a nadie, que la comida "comprada", pero compartida en la misma mesa alimenta igual que la casera. Que si una noche no los bañamos no pasa nada, que a veces, escucharlos llorar nos agota y quisiéramos estar a 10.000 KM. de distancia o irnos lejos. Que no tenemos todas las respuestas, que muchas veces preguntamos, que no nos acordamos nada de matemática y que les decimos que hagan la tarea solos para que no se den cuenta.
¿Qué pasa si descubren que lo único que nos importa es que sepan que los amamos como nunca nadie los va a amar jamás? Felíz día MADRES no perfectas, que alimentan a sus hijos con amor, como pueden, pero con la mejor de las intenciones, intentando que ambos sean felices.


Lic. María Florencia Bianchi
Comunicadora Social UNR
Prof. Universitaria