Notas

Edición Nº 46 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

Me niego a ser la agenda de mi hija por WhatsApp

Recuerdo la primera vez que envié y recibí los deberes, que se había olvidado Ema, por el grupo de whatsApp de las "madres" del cole."¡Qué maravilla esto!", pensé inocente de mí sin saber entonces que se iba a convertir en un monstruo que me engulliría en una vorágine de mensajes a partir de las seis de la tarde, con listado de tareas unido a mil fotos de los libros, ejercicios…que me saturaban el espacio del teléfono y cuando tenía que hacer una foto me decía: "memoria llena".El día que VI LA LUZ lo recuerdo con bastante claridad. Fue así: — Ema: "mamá,me olvidé la hoja de los ejercicios de matemáticas, ¿lo decís en el grupo y que te lo manden?". Yo, como madre solícita, amantísima y servicial, me dispuse a hacerlo mientras dejaba las llaves en la entrada, soltaba el bolso en la silla, me sacaba el teléfono del bolsillo y dejaba la bolsa de las compras en el suelo. ¡"Multitasking" en acción! Entonces algo me paralizó. Fue algo así como UN BOFETÓN DE REALIDAD. Me quedé mirando el teléfono a la vez que veía varios emails de clientes parpadeando en la pantalla y entonces COMPRENDÍ. Pero ¿qué estoy haciendo? pensé. SE ACABÓ. — Ema cariño, no es mi responsabilidad que te olvidaras los deberes, es la tuya, por lo tanto mañana le decís a la profesora que no los llevás porque se te olvidaron y que la próxima vez no sucederá.

—Pero, ¡mamá! ¡me pondrá una mala nota!
—No pasa nada, la próxima seguro que ya no te la pone.
—Y ¿por qué no lo pedís al grupo con lo fácil que es?
—Precisamente porque ese grupo no está para ser el paralelo de tu agenda sino para cosas urgentes del colegio. No tenés que confiar en que mi celular responda a tus olvidos, es tu responsabilidad traer la agenda con los ejercicios. Yo tengo mi agenda y no te pido que me recuerdes si tengo que responder a un cliente o si tengo que preparar un material. Así que cada uno debe asumir su parte. Lo entendió perfectamente y ya nunca más me pidió nada de eso, a pesar de los olvidos que, tengo que decir, son bastante frecuentes. ¿Qué estamos consiguiendo con ser agendas o ayudantes particulares en todo momento de nuestros hijos? Lo de los deberes eternos en casa es otro tema (tengo muchos debates sobre deberes SÍ, o deberes NO), voy al tema particular de asumir todo movimiento que hacen nuestros hijos como si fuéramos los ángeles protectores perpetuos, tengan la edad que tengan. Lo que conseguimos es, básicamente esto, y la lista daría para mucho: Niños que no asumen ningún tipo de responsabilidad para su edad. Niños a los que les da miedo hacer cualquier cosa porque tienen nuestros ojos encima por si se equivocan, porque nosotros se lo vamos a hacer mejor. Niños que prefieren poner la atención en otras cosas, porque para éstas "ya está mamá". Niños, que cuando crezcan, solo esperarán instrucciones y órdenes para empezar a actuar. Esto es clave. Una de las competencias que da más trabajo en formaciones y talleres, además de ponencias, es la proactividad e iniciativa. Se trabaja también desde la competencia del conocimiento personal, conocimiento de fortalezas y autoconfianza por lo que si no "practicamos" con estas pequeñas cosas desde pequeños, no esperemos que lo hagan de mayores "señores futuros empresarios que van a contratarlos" (sí, los adultos que leéis, ¿qué pedimos en los trabajadores o en nuestros compañeros de trabajo? Esto mismo…) No me debo sentir como mala madre si no hago de agenda, me comporto como madre irresponsable si no educo para que mis hijos sean independientes y autónomos. No me debo sentir como mala madre por no sentarme con ella/ellos a hacer los deberes, me comporto como madre irresponsable si no les brindo ayuda o apoyo emocional y de empuje cuando tengan realmente grandes dificultades. No me debo sentir como mala madre por no estar supervisando absolutamente TODO paso que realice mi hija (el peque en este tema todavía no llega, seamos conscientes de las edades), me comporto como una madre irresponsable si desconozco dónde se mueve y con quién se mueve mi hija, que tiene cierto matiz diferente. Hay estrategias de sobra para trabajar con ellos a estas edades, tenemos que hacer generaciones mejores que la nuestra, es fácil con un poco de reflexión y confianza. Abrazos.


Noelia López-Cheda
Ing. Industrial / Experta en motivación y coaching.
Por Lucia González - diario El país.