Notas

Edición Nº 47 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

Todavía es muy chiquito para dibujar

¿Lo pensaste? Bueno, te cuento que no es tan así.

Quizás sea muy chiquito para representar, para dibujar una cara, un árbol. Con la aparición del lenguaje oral podemos comprobar que muchas veces los nenes tienen esa intención, pero antes de eso,su desarrollo les permite hacer líneas y puntos, después círculos, y más tarde la búsqueda dehacer caras, cuerpos, figuras. Justamente eso es lo que menos debería importarnos.

La importancia del arte en la primera infancia no es que los chicos dibujen, sino que tomen contacto con distintos materiales a través del juego y, que a partir de ahí observen, reflexionen, transformen.

Cerca del año (y antes también) los chicos pueden explorar los materiales de maneras más complejas, imitar gestos y formas de manipular. Ahí es donde te necesitan para que les muestres distintas maneras de acercarse acada materialy jugar con él. Por ejemplo: la témpera no sólo se puede usar con pinceles, sino también con manos, pies, esponjas, cepillos, trapos, hisopos y todo lo que sugiera nuestra creatividad (hasta autitos, pelotas, y más). A los chicos les puede encantar jugar con papeles de colores, masas, bloques, crayones, acuarelas, espuma y todo lo que nos permita crear una imagen visual y a la vez divertirnos y sorprendernos. Las variables tenés que ofrecérselas vos y el entusiasmo de los chicos seguramente va a depender del tuyo.

Si está en plena etapa oral y se lo lleva todo a la boca, eso no tiene por qué ser un impedimento para pintar, sino que por el contrario, podés armar pinturas comestibles que no pongan en riesgo su salud. Jugar con colores hechos con materiales tan simples como maicena, agua y colorantes vegetales, es tan efectivo a nivel lúdico y expresivo como hacerlo con témperas compradas. La clave es ofrecer a cada chico una experiencia placentera y acorde a la etapa que está transitando. Solamente hay que observarlo.

Creando sus producciones artísticas los chicosamplían sus posibilidades de discernir, disfrutar y comprender de otros modos. Y aunque no recordemos mucho de nuestros primeros años de vida, los hechos y situaciones vividas dejan huellas profundas en los aspectos psíquicos, motrices y emocionales de nuestra existencia.


Mamá de Fabio
Profesora Universitaria en Artes Visuales y Coordinadora de Arte Andarín
www.arteandarin.com.ar