Notas

Edición Nº 48 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

Vacaciones de invierno

¿Y si hacemos un cambio en la rutina y decidimos darnos vacaciones de las obligaciones cotidianas? ¿Y si resolvemos hacer lo que tengamos ganas durante dos semanas aunque eso signifique quedarnos en pijama mirando televisión en el canal de dibujitos y tapados todos juntos con frazadas?
¿Y si el mejor destino es encontrarnos con nuestros hijos o con nosotros como familia? ¿Y si nos proponemos dedicarnos/dedicárselos?
¿Y si las madres que no tenemos vacaciones de invierno, porque seguimos trabajando, elegimos alojarnos
en otro espacio que no sea la culpa y planeamos también poder disfrutar de estas no/obligaciones, aunque
sea de horarios y optamos por no quejarnos de la desorganización familiar que representa?
No hay registro en la historia de la humanidad que un hijo humano muriera por no tener a sus padres libres en estos días, no hay datos fieles que registren la culpa como lugar de beneficio familiar. No hay antecedentes de familias que no pudieran acomodarse durante dos semanas a los cambios de horarios. Y sin embargo seguimos enojados.
Muchas veces es más simple de cómo lo pensamos. En algunas ocasiones simplemente requiere hacer elegir a nuestros hijos una actividadsemanal fuera de casa, asumir el compromiso y cumplirlo. Para el resto de los días, dedicarlos a hacer nada, la nada misma. Un plan fantástico, maravilloso, para estos niños de hoy, exigidos por actividades extra escolares, de tiempos cortos y deseos amplios. Podemos avisarles con bombos y platillos que el plan del día o de la semana o de las vacaciones de invierno es: "HACER NADA". Y para que la nada se cumpla al pie de la letra debe incluir aburrirse, comer fuera de horario, incluso,en espacios no habituales para hacerlo.
Podemos invitar algún amigo y decirle a los padres ¿Querés traerlo a mi casa para que haga nada con mi hijo?
La nada requiere poca organización, pero excelente predisposición y buen humor para que se cumpla como corresponde.
Grata sorpresa nos llevaremos si de un día para el otro descubrimos todas las cosas que ellos son capaces de hacer (y nosotros) sin planearlo.
A lo mejor, volver a encontrarnos con los espacios que habitamos naturalmente, pero fuera de las forzosas rutinas, hace que podamos posicionarnos y descubrirlos como espacios de placer. Se avecinan pic-nic en el piso del living mirando tele, tardes de películas en pijama, títeres o teatro entre amigos, música fuerte, niños reunidos, largas trasnochadas en la cama grande. O una tarde de parque en bici, rollers o buscando calorcito en esas tardes frías.
Visitar a los abuelos y quedarse a dormir en su casa puede ser otro plan fantástico. Lugares comunes, transformados en grandes aventuras para llenarnos de energía y ganas para transitar la segunda parte del año.
Les deseamos unas hermosas vacaciones de invierno, llena de nuevos, simples, sencillos y sorprendentes
planes para disfrutar. Nosotros intentaremos hacer lo mismo.
A disfrutarlo.


Lic. María Florencia Bianchi
Comunicadora Social
Directora Revista Sólo Chicos