Notas

Edición Nº 49 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

Las malas notas en los hijos

Cuando un niño obtiene malas calificaciones en sus exámenes, la reacción inmediata de muchos es castigarlos sin tener en cuenta otros factores. Sin embargo, pocos sentimos que es un aviso de que se deben de cambiar sus hábitos de estudio y ante todo, tener en cuenta que los niños necesitan motivación y nuestro apoyo. La llegada de unos malos resultados académicos es una experiencia que muchas familias tienen que vivir en algún momento. El modo de afrontarlo tiene que tener en cuenta cómo se siente tu hijo y los motivos que pueden haber originado las malas notas. Abordar el asunto no es tarea fácil, pero es fundamental saber cómo tratarlo para que nuestro hijo no se desanime y tenga ganas de querer cambiar los resultados. El rendimiento escolar es muy variable entre los estudiantes y es algo habitual que en algún momento de su etapa estudiantil no obtengan las calificaciones que deberían tener. Muchas veces, por miedo a la reprimenda de sus padres, los niños esconden las notas y evitan pasar por el momento de contar a sus progenitores la realidad. Tenemos que intentar evitar que nuestros hijos tengan esa actitud, y debe haber relaciones de confianza en la familia. A la hora de abordar las calificaciones, los padres debemos tener en cuenta que es mejorable y no dejarse llevar por la ira. Hay que considerar cuales son las exigencias que tienen nuestros hijos y evaluar si son excesivamente altas.

Hablar con él detenidamente sobre el asunto, y hacerle partícipe del problema para que se involucre en la búsqueda de soluciones, ya que además es un aspecto muy positivo para él de cara a su futuro. Lo importante en estos casos es tener en cuenta que es un problema que tiene solución y que se debe trabajar en ello para mejorarlo y que no vuelva a pasar.

Por tanto, los padres son los primeros que deben de concienciar a sus hijos de que las malas notas pueden superarse y hacer entender al niño que, con esfuerzo y dedicación, podrá mejorar. Los refuerzos positivos en estos casos son muy importantes y debemos de felicitar al niño cuando observemos que está tomándose en serio sus estudios para mejorar las malas calificaciones. Así, se sentirá motivado a continuar por el mismo camino.

Como padres es necesario que creamos en la capacidad de nuestros hijos y tener confianza en ellos para saber que pueden mejorar las calificaciones. Si hacemos valoraciones negativas del tipo "no aprendes, no te sirve de nada estudiar" no estaremos ayudándoles a mejorar el problema. Es importante que tengamos interés en sus tareas escolares y que ellos sientan que nos importan sus deberes. Cuando obtienen una mala calificación debemos de escuchar el motivo por el que ellos consideran que no han podido superar la nota que se les exige a su edad. De esta manera, podremos apoyarles y estimularles con palabras de apoyo evitando criticar sus posibles errores. Cuando busquemos soluciones con nuestros hijos debemos de valorar los cambios que hay que hacer en los hábitos de estudio y ver de qué forma se pueden mejorar los resultados. Hay que orientarlos a que estudien más horas para aquellas asignaturas que más les cuesten, asegurarnos de que el lugar donde estudian es el adecuado, motivarlos a que queden con sus amigos para hacer deberes, establecer horarios de su estudio y que no sea incompatible con otras actividades de ocio, valorar la posibilidad de que vayan a clases particulares de una asignatura que les cueste…soluciones, siempre se van a encontrar.

En definitiva, los padres tenemos que afrontar de forma positiva y constructiva las calificaciones de nuestros hijos y ayudarles a mejorar con una orientación adecuada.


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