Notas

Edición Nº 51 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

La madre más mala del mundo

La nueva generación ha sido considerada la de los niños más perezosos, groseros y sin límites en la historia. Las cosas que se dicen sobre los niños asustan a la mejor de las madres. La verdad es que: la culpa no es solo de los niños. Lo más fácil en la vida es acceder a todos los pedidos de nuestros hijos. Después de todo, ¿acaso no todas queremos ser la mamá "buena onda"? No ceder a los caprichos, es la clave, tus hijos pueden pensar lo peor de ti ahora, pero te lo agradecerán.

Aquí hay doce pautas para que te asegures ser la madre más mala del mundo:

1. Asegúrate de que tus hijos se acuesten a dormir a una hora razonable ¿Sinceramente habrá alguien que no haya oído hablar de la importancia de una buena noche de sueño para la salud de un niño? Sé una madre responsable y manda a tu hijo a la cama a su hora. Nadie dijo que el niño deba desear irse a dormir. Seguramente va a resistirse al principio, pero con constancia y un recordatorio de los motivos sabrá que estás hablando en serio. Después de darle un beso de buenas noches, saborea la paz que trae el silencio o disfruta de tiempo de calidad con tu pareja.

2. No les entregues dulces todos los días Las golosinas deben guardarse para ocasiones que lo ameriten. Esto es lo que las hace especiales. Si le das caramelos todo el tiempo, no va a poder apreciar el gesto cuando se le ofrezca un regalo dulce de recompensa.

3. Hazles pagar sus exigencias Si quieres algo, tienes que pagarlo. Esa es la forma en que funciona la vida de los adultos. Es necesario enseñarles que la electrónica, videojuegos, salidas al cine, ropa deportiva de marca que tanto quieren y exigen SI tienen un precio, que no siempre podemos pagar en la economía del hogar. Si desea algo tanto que lo pague con su dinero y si no está dispuesto a pagar (aunque sea la mitad) es muy probable que no lo quiera tanto.

4. No les facilites la vida Algunos niños tienen un despertar muy difícil cuando consiguen un trabajo y se dan cuenta de que las reglas en realidad sí se aplican a ellos. Tienen que llegar a tiempo y hacer lo que el jefe les pide. Y, (¡oh no!) habrá muchos aspectos del trabajo que ni siquiera les gustan. Si no te agrada el profesor de tu hijo, su compañero de escuela, la posición asignada en el equipo de fútbol o la ubicación en el salón, evita la tentación de hacer un escándalo o de mover palancas con tus contactos hasta arreglar la situación a su preferencia. Haciendo esto le estarás robando a tu hijo la oportunidad de aprender o sacar algo bueno de una situación difícil. Enfrentar circunstancias no ideales es algo que tendrán que hacer la mayor parte de su vida adulta. Los niños deben aprenden a manejar y sobrellevar la situación, incluida las frustraciones para no encaminarlos al fracaso.

5. Hazlos hacer cosas difíciles No asumas control automáticamente cuando las cosas se ponen difíciles. Nada les da a tus hijos un mayor impulso de auto-confianza que tomar las riendas de la situación y superar algo difícil para ellos.

6. Dales un reloj despertador A tu hijo le irá mucho mejor si aprende la responsabilidad de administrar su propio tiempo. No siempre vas a estar ahí para recordarle que apague el televisor y que debe prepararse para salir y llegar a su compromiso a tiempo. O que debe hacer la tarea.

7. No te preocupes por comprarles el último modelo Enséñales a tus hijos a sentir gratitud y satisfacción con las cosas que tienen. Si siempre se preocupan por obtener el celular más caro y más nuevo estando al pendiente de quién ya lo tiene, vivirán encadenados a la deuda y a la infelicidad.

8. Déjalos saborear las pérdidas Si tu niño rompe un juguete, no lo reemplaces. Él aprenderá una valiosa lección sobre el cuidado de sus cosas. Si se olvida de entregar la tarea a tiempo, deja que se saque la mala nota que le corresponde o que se arregle con su maestro con una tarea adicional para compensar. Estás enseñándole el concepto de la responsabilidad.

9. Toma control de la tecnología que usan No dejes que tus hijos vean un programa de televisión o jueguen video juegos que no son apropiados para su edad sólo porque todos sus amigos lo han hacen. Sé una influencia positiva.

10. Enséñales a que se disculpen Si tu hija hace algo mal, enséñale a aceptar y confesar el error y a enfrentar las consecuencias. No escondas la grosería, la falta de honradez o el bullying bajo la alfombra.

11. Cuida sus modales Incluso los niños pequeños pueden aprender los conceptos básicos del respeto y dignidad. Hacer de la cortesía y buenos modales un hábito.

12. Hazlos que trabajen de forma gratuita Ya sea ayudando a la abuela o en casa. Asegúrate de que el prestar servicio sea una parte de su vida. Esto les enseña a mirar más allá de sí mismos y a darse cuenta de que otras personas tienen necesidades y problemas, y a veces más graves que los suyos.

Y aún con todo el tiempo que pasarás siendo "la mala", no olvides elogiar, alentar y recompensar a tus hijos por su buen comportamiento. Y también asegúrate siempre de que ellos sepan que los amas. Con un poco de guía y constancia tus niños pueden cambiar la historia.


Artículo traducido y adaptado al español del original en inglés «12 ways to be the meanest mom in the world» de la autora Megan Wallgren