Notas

Edición Nº 59 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

La importancia de la lectura en los niños

Los adultos estamos preocupados para que nuestros hijos, alumnos, sobrinos, nietos, lean. La lectura aparece casi como una obligación vinculada a las expectativas de los adultos responsables de la crianza y muchas veces, agobiados por las exigencias de la vida cotidiana, transmitimos la lectura como un deber que debe ser cumplido por los niños.

Les propongo que nos detengamos en el modo de transmitir. La más efectiva de la cultura es la que se realiza desde el placer. Si existiese una fórmula secreta, una pócima que convierta a los niños en lectores, estaría basada en la emoción.
Nos interesamos en descubrir los misterios que anidan en las páginas impresas, en todas las edades, y más en la primera infancia, a partir de la alegría y desde la curiosidad. Con el mismo entusiasmo con el que les hacemos "avioncitos" para que abran la boca a la papilla, es con el que los invitamos a abrir las orejas y los ojos para descubrir los libros.

Desde esta emoción efectiva que podemos transmitir, surge la motivación que sostiene la construcción del lector. Por eso hablamos de construcción, porque se realiza día a día, experiencia a experiencia, en la que elegimos los libros, los narramos, los leemos a los niños, los leemos con ellos, visitamos ferias de libros, librerías. Buscamos una historia que surgió de una canción, les narramos una historia inventada, una anécdota familiar o cantamos una canción y nos detenemos en su texto poético.

Conocernos como adultos responsables de la crianza, elegir libros, rimas y canciones que nos gusten a nosotros, es el primer paso para que la comunicación con el bebé y el niño pequeño sea efectiva. La lectura ofrece un universo de palabras que nos invitan a imaginar y nos brindan grandes herramientas para integrar la cultura y desarrollar capacidades para pensar. El mundo del pensamiento está habitado de palabras, cuántas más posibilidades de expresión, más opciones para pensar, indagar, resolver problemas, discernir y construir pensamientos críticos, conocernos y conocer el mundo. Crear y recrear mundos, de la mano de las imágenes expresadas con la riqueza del lenguaje. La creatividad es la capacidad más importante que poseemos. Nos posibilita resolver problemas, utilizar los conocimientos de forma efectiva. La lectura es un modo mágico de abrir el mundo de la creatividad. Así como todos los lenguajes artísticos. Las experiencias de sensibilización artística, la contemplación de obras de arte, la escucha de la música, la producción de dibujos, canciones, cuentos... dan a los niños grandes posibilidades de potenciar y desarrollar sus capacidades.

Una de las sugerencias, luego de la primera infancia es tener en cuenta elegir libros con temáticas que les interesen a los chicos. El vínculo con la lectura se puede establecer desde la literatura, y también desde los libros informativos. Es fundamental tener en cuenta los gustos y las preferencias temáticas de los chicos al elegir lo que les acercamos, tanto como evaluar que la dificultad del texto sea acorde a la competencia lectora. Si le gustan los aviones, los barcos, los dinosaurios o las plantas, encontrar revistas, folletos, artículos y libros informativos que fortalezcan su curiosidad natural. Es una estrategia simple y muy eficaz para incentivar la lectura. Y, sobre todo no sacralizar la lectura. Es un acto cotidiano, y en el camino de la construcción del lector, así como cuando ya somos asiduos lectores, hay que permitirse elegir nuestras lecturas, y dejar los libros que no nos interesaron.

Con alegría y desde el placer les deseamos: ¡tiempo para disfrutar un buen libro!


Lic. Betina Cositorto
Directora de Editorial Nazhira