Notas

Edición Nº 62 - Revista Sólo Chicos -Guía para padres-.

Generaciones Tech.
El uso de dispositivos electrónicos y sus efectos.


Los niños de hoy son denominados nativos digitales porque nacen con la tecnología incorporada como algo absolutamente normal en sus vidas; la rapidez con la que se dan los nuevos descubrimientos en materia de software y nuevos gadgets marean a los adultos y sin embargo, nuestros niños lo ven como algo esperable.

Celebro los avances, aplaudo todos los logros que hacen que nuestra vida sea más confortable, pero al mismo tiempo, cada vez más nuestros recursos vinculares se van añejando, oxidando porque todo se realiza desde la comodidad de nuestra casa y prácticamente sin hablar. Al haber nacido nuestros niños con estas maneras suelen tener muchísimas habilidades para manejar plataformas de videos, redes sociales y diversos programas, pero cada vez se encuentran más dificultades para poder concentrarse cuando la propuesta no es multimedial, cuando se les pide que interaccionen. El aire libre, el salir a jugar es algo que lamentablemente se está perdiendo cuando como adultos bien sabemos lo necesario que es para la salud psico-física movernos, utilizar todos nuestros sentidos y además socializar.

Tenemos que ser equilibristas como madres y padres, para entender que no podemos sacarles o prohibirles el uso de dispositivos electrónicos , ya que son partes de sus vidas (e incluso ya muchas propuestas educativas incluyen tareas subidas a plataformas digitales) pero también tenemos que proponer otras actividades y estar dispuestos nosotros a estar presentes para acompañarlas. Suele ser muy común en los hogares actuales que los padres y madres atareados con los quehaceres domésticos utilicemos "chupetes tecnológicos" para que nos dejen cocinar, ordenar o simplemente mirar nuestros celulares y como herramienta por un rato puede servir, el problema es cuando ese recurso se convierte en una costumbre para todos porque para salir hay que trasladarse, hacerse cargo y entonces es mejor quedarse en casa donde están controlados.

Los juegos para niños están hechos desde sus colores y también desde sus propuestas para que nuestros hijos no quieran soltarlos, nunca se pierde, no tienen fin y nosotros como adultos somos los que tenemos que terminar arrancándoles (lamentablemente) los dispositivos electrónicos porque hay que cenar o cuando incluso vienen amiguitas a compartir y nos descuidamos y en vez de correr, saltar, inventar historias se meten en algún recoveco del hogar para usar estos juegos.

¿Qué hacer? Primero no demonizar nada de esto, siempre supervisar qué es lo que usan nuestros hijos y cuánto tiempo lo hacen; determinar cuánto tiempo nos parece el adecuado y también considerar que nosotros lo necesitamos para ocuparnos un rato de otra cosa; y por último - pero no menos importante- proponer actividades de contacto, mirarnos más, hablar prestándonos atención y además, salir al exterior a mover el esqueleto, todos.


Mauricio José Strugo
Lic. en Psicología- Terapeuta Gestalt- Esp. Parejas y Familias